segunda-feira, 16 de novembro de 2015

Cómo desarrollar el cerebro y mejorar la inteligencia


Del mismo modo que podemos desarrollar los músculos del cuerpo sometiéndolos a un programa de entrenamiento, también podemos entrenar nuestros cerebros para que rindan más y mejorar la capacidad intelectual.
Por supuesto, no podemos desarrollar el cerebro hasta un nivel ilimitado, sino que todos disponemos de un límite genético que no podemos superar y que varía en cada persona. Este límite no está establecido solo para el cerebro, sino para cualquier parte de nuestro cuerpo. Por ejemplo, un culturista puede desarrollar su musculatura hasta un cierto nivel, pero no más; un niño mal alimentado y desnutrido no alcanzará la misma estatura que alcanzaría de tener una alimentación y una vida más sana; los huesos de los deportistas son más fuertes y tienen una mayor densidad ósea que los huesos de las personas que no practican deporte.
Del mismo modo que los músculos y huesos de la mayoría de las personas no son todo lo fuertes que podrían ser, los cerebros de la mayoría de las personas tampoco están todo lo desarrollados que podrían estar.

Para que tu cerebro rinda al máximo, hacen falta que se den primero dos condiciones:

1. Hacer una alimentación sana, que incluya alimentos que potencien el funcionamiento del cerebro.
2. Saber controlar y manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad, pues cuando el nivel de estrés está por encima del que puedes manejar, tu mente estará sobrecargada y su rendimiento disminuirá. Es decir, todas las funciones cerebrales pueden verse mermadas e incluso bloqueadas cuando el estrés es demasiado alto. Por ejemplo, puedes no pensar con claridad, tener problemas de concentración y de memoria, tener dificultades para hablar con fluidez, etc.
Una vez cumplidas estas dos condiciones, podemos centrarnos en lo que verdaderamente hará que tu cerebro se desarrolle: el entrenamiento.

Entrenar el cerebro

1. Aprende algo nuevo continuamente, procurando que sean cosas muy diferentes entre sí, como aprender un idioma, aprender a pintar o dibujar, aprender a invertir en bolsa (incluso aunque no tengas intención de hacerlo), hacer punto, cálculos matemáticos, fotografía, diseño gráfico, etc. Procura que sean cosas que te gusten pero tratando también de interesarte por temas que no te habían atraído hasta ahora. A veces, cuando empiezas a interesarte y aprender algo que no te había atraído nunca, descubres que te resulta entretenido. Esta variedad estimulará tu cerebro de diversas formas y estarás entrenando numerosas habilidades cognitivas distintas. Incluye aquí también el aprendizaje de habilidades físicas, como aprender a patinar o a jugar al baloncesto, pues al hacerlo no solo entrenas tu cuerpo, sino también tu cerebro.
2. Explora el mundo. Ya sea haciendo un viaje a un lejano lugar desconocido o bien visitando una zona de tu ciudad que no conocías hasta ahora, o volviendo del trabajo por una ruta diferente a la habitual, explorar el mundo a tu alrededor hará que tengas que utilizar más tu cerebro que cuando estás en lugares conocidos, que practiques habilidades de orientación espacial, prestes más atención a tu ambiente (al ser desconocido), descubras sitios nuevos, tomes decisiones, etc.
3. Piensa por ti mismo. Es fácil leer el periódico y opinar lo mismo que el periodista que ha escrito el artículo, o tomar decisiones en función de lo que hace la mayoría, u opinar lo que opina la mayoría, pero haciendo eso no estás usando tu cerebro. Toma tus propias decisiones, procura ver las cosas desde puntos de vista múltiples y diferentes a los de los demás (por ejemplo, poniéndote en el lugar de personas muy distintas y tratando de pensar como pensarían ellos), crea tus propias opiniones, genera ideas propias, inventa, crea. En definitiva, aprovecha cualquier oportunidad que encuentres a lo largo del día para pensar y reflexionar acerca de lo que lees o te dicen.
4. Relaciónate con personas estimulantes, con quienes puedas tener conversaciones de muy diversos temas. Por ejemplo, tras ver una película en el cine con unos amigos, plantea un debate sobre algo que la película te sugiera. O bien, propón a tus amigos leer un libro determinado (o un artículo periodístico, descubrimiento científico, etc.) para luego debatirlo.
5. Usa el sentido del humor, sobre todo el humor más inteligente y complejo, que requiere ser capaz de ver las cosas de un modo diferente, ver dobles sentidos o hacer cambios de significados. Proponte ver las cosas tratando de darles un toque humorístico y no solo estarás entrenando tu cerero, sino que además te reirás.
Y, en definitiva, aprovecha cada oportunidad de tu día a día para crear un reto para tu cerebro. Esto fomentará también tu creatividad.

Fuente: http://www.about.com/espanol/

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